Ministerio de Salud de Chile aprueba protocolo que regula la objeción de conciencia en casos de aborto

Objeción conciencia médico

Por María Inés Franck

www.observatoriointernacional.com

Febrero de 2018

En cumplimiento de lo establecido por la reforma del Código Sanitario llevada a cabo por la ley 21.030 (despenalización del aborto en tres causales), el Ministerio de Salud de Chile, por resolución número 61, aprobó el pasado 22 de enero un “Protocolo para la manifestación de objeción de conciencia personal y para la objeción de conciencia invocada por instituciones”. Su objetivo declarado es “asegurar la atención médica de las pacientes que requieran la interrupción voluntaria de su embarazo en el marco de las causales que contempla el art. 119 del Código Sanitario”.

Obligaciones de los centros de salud. El Protocolo establece la obligación del establecimiento de salud de asegurar esta atención médica oportuna a la mujer; esto se plasma en el deber de contar al menos con un equipo de salud disponible para realizar la práctica del aborto. Si excepcionalmente no contara con este equipo, asegurará la derivación inmediata de la paciente a otro establecimiento que realice el procedimiento. Entre las obligaciones de los centros de salud se cuenta la de “tomar todas las medidas que sean necesarias para que el ejercicio de la objeción de conciencia no afecte de modo alguno el acceso, la calidad y la oportunidad de la prestación médica de interrupción del embarazo”.

Si, por manifestación de objeción de conciencia de algún profesional de la salud, hubiera que derivar a la mujer a otro profesional o establecimiento, todos los costos correrán a cargo del centro de salud de que se trate, el cual además tiene la responsabilidad de informar a la mujer de todos los pormenores en forma veraz, oportuna, suficiente y comprensible.

No discriminación a objetores y no objetores. El Protocolo establece que “no podrá discriminarse arbitrariamente a ninguna persona que, conforme a la ley, haya declarado su condición de objetor de conciencia”, y tampoco a quien decida no objetar. Quien objeta debe, de todas maneras, proveer de la información necesaria para acceder a la práctica del aborto a la mujer que lo solicite. Los directores de los establecimientos deberán proveerles por escrito el contenido mínimo de esta información.

Alcances de la objeción de conciencia. El Protocolo recuerda que pueden ser objetores de conciencia personales tanto los médicos cirujanos como el resto del personal al que corresponda desarrollar sus funciones al interior del pabellón quirúrgico durante la práctica del aborto. Sin embargo, “la objeción de conciencia no procede respecto de actos de información, diagnóstico, toma e informe de exámenes, derivación, así como tampoco respecto de los demás de preparación ni de los cuidados posteriores al procedimiento”. En cuanto al personal no médico, “la objeción de conciencia no procede respecto de los actos que, aún vinculados con la interrupción del embarazo, deban realizarse fuera del pabellón quirúrgico”.

El documento del Ministerio de salud establece que “la objeción de conciencia no se extiende a las funciones de gestión y dirección en el establecimiento de salud, cualquiera sea la denominación y rango de su ámbito de acción y responsabilidad en esos roles”. Si concurre en una misma persona la función clínica junto con la de dirección o gestión, “la condición de objetor no puede en caso alguno interferir en el desempeño de su rol directivo ni en el cumplimiento de las responsabilidades que como tal tenga”. De todas maneras, el médico cirujano objetor de conciencia deberá igualmente realizar el aborto cuando la mujer se encuentre en riesgo vital, requiera atención médica impostergable y no exista otro médico que pueda realizar la intervención.

Forma de manifestación de la objeción de conciencia. La objeción de conciencia personal deberá manifestarse por escrito ante el director del establecimiento de salud en forma previa a la recepción de una solicitud de aborto, en un formulario tipo provisto por la institución. Puede referirse a todas las causales previstas por la ley para abortar, o sólo a alguna de ellas.

Las instituciones que deseen objetar en conciencia, deberán enviar al Ministerio de Salud una comunicación que informe sobre esta decisión de sus órganos competentes; “la Oficina a cargo de Bioética del ministerio de Salud, evaluará los antecedentes presentados” y emitirá una resolución. La declaración de objeción de conciencia invocada por una institución, podrá ser revocada en cualquier momento sin necesidad de expresar la causa.

Límites para la invocación institucional de la objeción de conciencia. El Protocolo estipula que “los establecimientos públicos de saludo no pueden invocar objeción de conciencia”, ni tampoco “aquellos privados que se encuentren adscritos al Sistema Nacional de Servicios de Salud mediante la celebración de convenios (…), en la medida en que el objeto de dichos convenios contemple prestaciones de obstetricia y ginecología”.

Asimismo, “la manifestación de objeción de conciencia personal y la objeción de conciencia invocada por una institución son independientes una de la otra. En consecuencia, la segunda no supone la primera ni deviene en obligación para el médico ni para el personal del equipo de salud”. Sin perjuicio de esto, una institución que invoque la objeción de conciencia, “puede exigir a su personal de salud que respete la decisión institucional de no ofrecer prestaciones de interrupción legal del embarazo dentro de sus instalaciones”. Sin embargo, “esta exigencia no puede extenderse a prestaciones de salud respecto de las cuales no existe derecho a invocar la objeción de conciencia, como son, entre otras, la entrega de información (…), la realización de diagnósticos y la atención posterior a la interrupción del embarazo”.

Comentario final. En síntesis, el Protocolo aprobado, si bien deja un margen para la objeción de conciencia de personas e instituciones, lo define de manera sumamente estrecha. Esta limitación es notable en el caso de las instituciones, las cuales en varios casos se verán, en la práctica, dificultados en gran manera para ejercer este derecho.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *